La Carlota: el 21 de septiembre se inaugura la primera etapa de la remodelación de la costanera

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Pasaron 15 años de la sufrida inundación que afectó a muchos habitantes y espacios  de la ciudad de La Carlota. Entre estos, la costanera. Aquella que dibuja el cauce del Río Chocancharava. Un espacio donde, entre altos cañaverales, Sauces Llorones y Tamarindos, y sobre un césped verde,  aparecían las mesas, los asadores, los bancos que servían de esparcimiento para los vecinos y que, tras el paso de la furia del agua, los desdibujó.

Esa complicada y temerosa situación llevó a que, desde diferentes sectores, las voces de reclamo en obras que contengan las aguas, no se hicieran esperar. Y surgieron por doquier,  interminables reuniones, gestiones, trámites por cumplimentar para que,  finalmente aquellas obras urgentes,  se pudiesen concretar.

A pesar que cuando llueve en las sierras chicas del sur cordobés, todos se agolpan para ver qué pasa con el río, si sube su caudal o no, y desde el estado municipal se suceden partes de prensa que permiten pensar que el tiempo de desborde ya pasó, el miedo sigue latente en cada corazon.

Pero con el paso de los años y una calma aparente, finalmente ese lugar de encuentros comienza a recuperarse, pero,  con aires renovados.

Tres son las etapas que, desde la actual gestión del intendente, Fabio Guaschino, a través de la secretaría de Obras Públicas a cargo del arquitecto Jorge Monte, se han comenzado a implementar. 

La primera, abarca el sector detrás del Polideportivo Municipal, Doctor Guillermo Petrone, donde desde lejos y entre las tramas de las redes de alambre que demarca el sector de deportes, se observan vivos colores que las nuevas mesas, bancos y asadores, adquirieron.

Entre esos espacios, un paseo peatonal adoquinado permite caminar mientras se puede observar,  a ambos lados, sectores para disfrutar.

De un lado el polideportivo y del otro el río, porque de acuerdo con palabras del arquitecto Jorge Monte,  brindadas a sur cordobés, “la idea es limpiar todo el alteo, donde hay muchos yuyos y que la gente pueda contemplar el agua y bajar a refrescarse o bien disfrutar al lado del agua en la playa de arena”.

Todo un sector que antes parecía, tierra de nadie, también quedó completamente iluminado y no se permite el paso de los vehículos y el transitar de motos, para lo cual habrá carteles de señalización.

Además, se han construido dos canchas de bochas,  a sabiendas que vecinos del barrio practican este deporte en algunas que  han sido improvisadas en patios de hogares por no tener cabida en espacios públicos.

Esta primera etapa de la obra de remodelación de la costanera será inaugurada el 21 de septiembre. Fecha que no fue elegida por casualidad si no,  “porque sabemos que es un día donde la gente en general y especialmente los jóvenes ocupan los sectores públicos para disfrute de la jornada”.

Aún, dijo el arquitecto que quedan por colocar los cestos “que se hará en los próximos días para que la gente tenga un lugar donde depositar sus residuos y entre todos aprendamos de la importancia de cuidar un espacio que es de todos”.

La segunda etapa, será desde el Paseo Ferreyra frente a la Plazoleta del Cóndor, hasta lo que alguna vez fue,  la Terraza del Río.

Ese Paseo y la Plazoleta son pasos obligados del itinerario Sanmartiniano, porque precisamente por ese lugar ingresó el General Don José de San Martín a la por entonces Villa Real La Carlota, en la mañana del 9 de octubre del año 1819.

Entre la primera etapa y la segunda, queda un tramo de la costanera que no será intervenido,  porque por ahí se encuentran construcciones del paso del acueducto y de los viejos tanques de agua.

Y la tercera etapa será desde la intersección de la costanera con calle La Rioja hasta el nuevo puente que pasa sobre el Río Chocancharava y que fuera construido tras la inundación. Allí donde orgullosa se observa,  la plazoleta de los Abuelos.

El arquitecto Monte, fundamentó esta decisión de remodelar todo el sector de la costanera al decir que, a pesar que La Carlota tiene muchos pulmones verdes, espacios de esparcimiento al aire libre, era necesario, por una cuestión de nostalgias encontradas, recuperar una zona tan bella y requerida por la sociedad.

Esta obra, “en principio tiene una inversión de cercana a los seis millones de pesos, pero los precios de los materiales que se usan cambian casi de manera constante, entonces es una cifra estimativa”.

Una inversión que afronta el estado municipal “y que por supuesto está más que justificada cuando se trata de ofrecerle a los vecinos espacios de esparcimiento tan necesarios”.

Por último, el funcionario adelantó que junto a esta obra, se está trabajando en otras dos,  que también tienen como objetivo el seguir remodelando espacios que son caros a los sentimientos de los vecinos y necesarios para su calidad de vida.

(por Mara)

 

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