"Todos por Gina"

Especiales Por Mara Audicio
todos por Gina
Foto Radio Vos

El viernes 13, la ciudad de General Deheza salió a la calle en reclamo de una decisión judicial de quitar la guarda a los padres que acobijaron a Gina desde el momento que fuera encontrada abandonada, recién nacida, en una zona de quintas. De acuerdo con declaraciones de los padres, Gina iba a estar con ellos solo tres meses, pero pasaron 14, y cuando la niña,  ya formaba parte de una vida familiar, sin explicaciones,  la arrancaron de esos brazos que le dieron calor cuando no lo tenía.

Ante esta decisión, toda una ciudad salió a la calle, con carteles pidiendo que se restituya esa pequeña a esa familia que hoy sufre no tenerla. 

En esa marcha fueron muchas las manifestaciones de dolor, de importancia,  que fueron puestas de manifiesto de formas diversas, con expresiones escritas en carteles, con vecinos llevando los juguetes que Gina que tenía en su hogar, entre otras.

En esa marcha estaba el intendente Franco Morra. Y al escucharlo,  ese mismo sentimiento de injusticia salió de sus expresiones entrecortadas.

“Cualquier declaración no podrá explicar lo que la comunidad está sintiendo, todos estamos acompañando a la familia”.

Ante la pregunta si nos debíamos un debate sobre el sistema de adopción en la Argentina dijo que sin dudas merece una discusión interdisciplinaria, “aunque si bien en la última modificación del código civil se tuvo un acortamiento de plazos, la realidad que en la práctica aquellos que hablan en primera persona lo que implica todo cuentan las peripecias que se deben atravesar en Argentina”.

Reconoció que esto es una cuestión de años, donde en primer lugar se tiene una ley que quedó obsoleta, que fue modificada, aunque reconoce que cuando uno analiza la letra hay como un interés de cuidar el interés superior de cuidar del niño, de priorizar su vida como sujeto de derecho, antes que nada, “pero después cuando vamos a la práctica eso no se observa y se traduce en dolor y eso no se puede describir”.

Mientras el intendente caminaba por las calles junto a los vecinos, señaló que en la Argentina hay que sentarse a discutir estas como tantas otras cosas como por ejemplo: la educación… “pero cuando pasan estos hechos 

puntuales como hoy nos pasa a nosotros con Gina se pone en tela de juicio todo el sistema, y se empieza a poner todo en tela de juicio…que sin dudas se traduce en un hartazgo de la gente…”.

Los Fríos Hechos

El pasado 29 de marzo del año 2021 personal policial de la ciudad de General Deheza fue convocada a una quinta rural ubicada en la intersección de calle Francisco Maino y Camino rural Oeste. En ese lugar, el inquilino había encontrado,  debajo de una chapa que estaba apoyada en una pared, a una beba recién nacida.

Inmediatamente fue atendida por un pediatra del hospital, quien manifestó que la menor se encontraba en buen estado de salud, pero para una mejor atención fue derivada a la Maternidad kowalk de la ciudad de Río Cuarto, acompañada por una Asistente Social.

Al tiempo, se daba participación a la Fiscalía en Turno de la ciudad de Río Cuarto, quien ordenó se constituya en el lugar personal de Policía Judicial a fin de realizar el relevamiento técnico científico.

Se practican tareas investigativas a fin de dar con la progenitora de la recién nacida y se labran Actuaciones Sumariales al respecto.

Se inicia una intensiva búsqueda por distintos sectores de la ciudad y zona para dar con la madre de la bebé, pero los resultados fueron negativos.

Al tiempo el organismo SENAF (Secretaría de la Niñez y Adolescencia” decide convocar a familias para resguardo de la pequeña hasta tanto se resuelva su situación definitiva.

Es así como aparece en escena una familia de la ciudad de General Deheza que decide presentarse.

Fueron elegidos y la nena parte con ellos a lo que sería su hogar por el término de tres meses.

Pero pasaron 14 y la SENAF de repente convoca a la familia a que se presentara en la ciudad de Río Cuarto con la niña.

Y ahí se inicia la otra parte de la historia que tiene un correlato difícil de explicar.

“Es una difícil situación que no podemos entender”

El padre de acogida, Gaspar Recosta, comenta, lo que para su familia es toda una terrible situación difícil de entender.

En una grabación expresa que decide hacer pública la situación y decidir por grabar un video para dar explicaciones ante tantos llamados al respecto de lo ocurrido.

Al inicio hace todo un relato de como fue que fueron finalmente a quienes la Senafs decide darles la menor, “y desde ese día pasaron 14 meses, donde Gina vinculó un apego con nosotros, un apego con mis hijas, Gina fue bautizada por nosotros, el nombre se lo puso mi señora, Gina tuvo su primer cumpleaños, sus primeras vacaciones, comparte piezas, cunas con sus hermanas, es parte de la familia”, dice.

Acota que, los señores de la SENAF nunca llamaron, ni preguntaron, “no sabían si estábamos en Salta, Jujuy, La Rioja, Uruguay, no les importó absolutamente nada, cero de la historia de vida de Gina”.

Continúa su relato al decir que fueron citados a Río Cuarto porque teóricamente era por una cuestión de vinculación, “y básicamente cuando llegamos al juzgado, nos atiende un juez, nos empieza a hablar de leyes y una señora muy licenciada, muy de títulos la lleva a Gina a una piecita al costado con tres juguetes pensando que la vida se maneja con éstos”.

Agrega, “mientras el juez nos hablaba da de leyes, escuchábamos los gritos de Gina cuando la intentaban vincular con su nueva familia”.

“Me da vergüenza el poder judicial, me da asco…porque si ellos creen que manejan a las personas con un número o solo es un expediente, están muy lejos de defender los derechos humanos de las personas”.

Luego de continuar con palabras de enojo con funcionarios del poder judicial, que menciona en el video, excplica que Gina no tuvo la oportunidad de despedirse de nadie, dijo “la vida no es una carpeta, no es un archivo…esa persona tiene sentimientos, tiene valores, tiene costumbre...".

En otro segmento del video, expresa su enojo además porque desde el poder judicial se le envió una carta para la citación “bajo apercibimiento de ser conducidos por la fuerza pública”, a lo que añadió que en ese momento en que estuvieron en tribunales de la ciudad de Río Cuarto, la SENAF envió una carta donde expresaban que en dicho acto no podían estar presentes, ante lo que dijo, “ahora entiendo los chicos que viven en la calle, tirados en las villas, ¿quién los controla?, quien los mira?, quien 

los sigue de noche?, ¿Quién sabe si esos niños no son manoseados?...¿como viven, que comen, de que se alimentan?...”.

Esa bronca puesta de manifiesto por quien junto a su familia cuidó a esa bebé que fue abandonada apenas nació, es porque de repente y sin si quiera mediar demasiadas explicaciones, Gina fue dada en adopción a otra familia.

Esta familia cobijó a una beba durante 14 meses, cuando en realidad desde la SENAF se la dieron en guarda por solo tres meses hasta encontrar un hogar definitivo. Demasiado tiempo pasó, y ya la pequeña con más de un año, de repente fue arrancada de los brazos que le dieron amor, ante un llegar a la vida con el corte de un cordón umbilical que la dejó caer a un vació. Vació que sin dudas será más que difícil de poder llenar. Y que más cuando hoy, nuevamente el vació, las ausencias, quedarán por siempre grabadas en su alma. (Fuente Radio Vos)

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