Canals: Vecinos comprometidos con el crecimiento de su pueblo colocan adoquines en una calle de su barrio

Especiales Por Mara Audicio
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Desde hace algunos días, un grupo de vecinos que habitan el barrio 48 viviendas de la localidad de Canals, al conocer que alguna obra de adoquinado o fresado o pavimento no estaba contemplada en aquellas a ejecutar en este año 2022 por parte del estado municipal, tomaron la determinación de solicitar una audiencia con el intendente, Edgar Bruno, y plantear la necesidad de hacerse cargo de la obra que lleve una solución a una de las arterias principales del barrio.

Es así que,  el mandatario, luego de escuchar la propuesta de los vecinos, decide aceptar la iniciativa de que sean ellos los  ejecutores de la tal ansiada obra y previa ejecución de la misma, como corresponde, un proyecto de ordenanza recayó en manos de los ediles que conforman el Concejo Deliberante de dicha comunidad.

Los concejales, tras un intercambio profundo de opiniones, y debates que pasaron por intentar encontrar algún articulado de aquellas  leyes que regulan la obra pública en el ámbito local, provincial y nacional, que contemple este tipo de modalidad de llevar adelante una obra, donde se trata de una concreción mixta, es decir interviene el estado municipal y los vecinos, decidieron aprobar pero solo con el voto del oficialismo.

El estado por su parte  aporta los materiales, en este caso,  adoquines, herramientas y además profesionales para el direccionamiento de la misma, mientras que,  por su parte,  los vecinos ponen la  mano de obra.

Adentrarse en el mundo de las leyes por cierto es complejo, y más comprender el marco legal que regula la obra pública en el país desde la sanción de la primera legislación que data del año 1876, que, como la vida misma, fue sufriendo modificaciones dependiendo de las épocas, las jurisdicciones y demás.

Todo este entramado legal, necesario por cierto, pero que en muchos casos no hace más que dilatar cuestiones que  pasan, como en este caso,  por el sentido común.

Ese sentido que todo un barrio puso a disposición del estado para aportar con su trabajo, el ansiado crecimiento de su comunidad.

En conclusión, la oposición se opuso o se abstuvieron de votar por considerar necesitar tiempo para naufragar en los articulados de las leyes e intentar encontrar si esta nueva manera de trabajar en una modalidad mixta, entre vecinos y estado en la ejecución de una obra pública, puede tener su razón legal.

Y como resultado, ese proyecto de ordenanza de Construcción de pavimento de adoquines de la calle Chubut, entre santa Fe y Mitre”, ubicada en el barrio de 48 viviendas, terminó por aprobarse con votos del oficialismo.

Ya aprobado el proyecto, es así que los vecinos se pusieron mano a la obra e inmediatamente, luego de la capacitación respectiva, fueron colocando los adoquines que posibilitan que esa calle, pueda ser transitada, incluso, en días de lluvia.

Para el intendente municipal como para los vecinos del barrio, el haber recibido, quizás, el apoyo de todos quienes integran el cuerpo legislativo hubiese sido alentador.

Pero esta negativa, que podrá tener su justificación legal, no desvaneció el esfuerzo del grupo de vecinos, por el contrario, los empujó a lograr sus objetivos a pesar de esa aparente dificultad.

Ese grupo de vecinos, como tantos otros, junto al estado municipal están convencidos que Canals “es de todos, es la casa de todos”, y que, si se embellece una plaza, se plantan arboles por doquier, se cambian luminarias, se pintan colegios, se arreglan calles, se transforman viejos espacios, es a los fines de ir apropiándose de un espacio que les es común a todos, que les es propio y “necesitan ponerle colores, participar, como una herramienta indispensable,  para lograr que una comunidad crezca”.

Y en Canals este accionar no es nuevo ni casual, otros tantos acontecimientos tuvieron como protagonistas a vecinos.

Recordar, por ejemplo, la puesta en valor de la Plaza Independencia que surgió por parte de un grupo de vecinos pero todos, a la par del intendente y trabajadores municipales, fueron pintando en las tardes de domingo cada banco o mesa del sector.

Otro ejemplo es la autoconstrucción de un plan de viviendas, que surge como iniciativa del estado municipal, pero son los vecinos que acompañados por el infaltable mate cebado en alguna ocasión por el propio mandatario, van colocando los ladrillos para ir construyendo el sueño de la casa propia.

O las nuevas luminarias que fueran afrontadas por los propios vecinos, que de manera mancomunada hicieron frente a la compra de estas, y luego el estado municipal se encargó de su colocación.

O la iniciativa de un vecino de construir  una plazoleta en un espacio ubicado al lado del hogar de abuelos.

Y que decir de la reunión del intendente con un niño de tan solo 8 años, quien le solicitó  “un lindo parque de juegos”, para su querido barrio San José.

Es decir, para solicitar algo para un  barrio, colaborar, trabajar, aportar  recursos…los vecinos van construyendo su propia realidad, su propio espacio que les permita satisfacer aquellos profundos deseos de transitar la vida de la mejor manera posible.

Son vecinos que saben que las respuestas ante necesidades llegan y que no hace falta más que golpear la puerta del despacho del intendente o salir a buscarlo por algún sector de la comunidad.

Porque ese intendente que dijo, antes de asumir, que debía aumentar su sueldo porque su trabajo era de 24 horas, no mintió y siguió firme a pesar de críticas recibidas.

Siempre está. Si un vecino se llega con una propuesta a la sede municipal, no le hace falta esperar, ni pasar por un laberinto de pasillos y escuchar teléfonos sonar, para que después de un tiempo insoportable respondan: "no está". Porque está ahí. 

Y si no lo está, es porque está en la calle, juntando leña para pasar mejor el invierno, cortando árboles que la tormenta derribó, colocando ladrillos, haciendo el asado o cebando mates a quienes construyen su sueño de la casa propia, o recorriendo el pueblo advirtiendo sobre las medidas a cumplir, o plantando un árbol en cualquier plaza,  o haciendo pavimento, colocando adoquines, separando residuos, o simplemente volviendo a una de sus pasiones que es jugar al futbol en algún campito del pueblo, pero también,  gestionando, promoviendo a un candidato en reuniones partidarias,…y tanto más.

Por eso no es de extrañar que, a sabiendas de que hay leyes que regulan acciones, hay sentido común que también lo hace,  como también puede haber vacíos legales necesarios o no.

Pero para regular la tan peticionada participación del pueblo que hacen los funcionarios en cada discurso, no hay leyes, hay poder de convencimiento que deviene no tanto de hablar sino de hacer...quizás por ahí esté la formula que permita motivar la participación ciudadana...hacer y no tanto decir y estar convencido que cuando se habla de un gobierno de puertas abiertas, de federalismo,  no son expresiones tal si fueran fenómenos porque quien las escucha, tiene memoria o bien como está escrito: "el pueblo sí tiene memoria".

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