Villa Mercedes: productor se defendió a los tiros y mató a dos sujetos que intentaban robar en su campo

General El martes
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La Policía de San Luis investiga un grave hecho donde un productor se defendió a los tiros de un intento de robo en su campo, en la localidad de Villa Mercedes. 

Jorge Luis Biasoli, dueño de la estancia Don Luis, quien el pasado viernes mató a balazos a dos presuntos delincuentes que ingresaron a su propiedad, aparentemente con intenciones de robo, declaró ayer y dio pormenores del hecho. Dijo que efectuó los disparos después de que uno de los hombres lo baleara a él.

En la audiencia estuvo presente el defensor oficial penal Hernán Herrera, quien representa a Christian Javier Zalazar, un supuesto cómplice de los fallecidos que no resultó herido y está detenido. Los abatidos fueron identificados como Gonzalo Britos Vracamonte, de 28 años, y Nelson Lucero, de 54.

Herrera refirió que Biasoli contó que ese día, cerca de las 20:30, salió en su camioneta a cerrar la tranquera principal del establecimiento, que da hacia un camino vecinal. “Dijo que en el camino vio que había un vehículo (NdP: es un Renault Megane) en una tranquera intermedia, ubicada aproximadamente a 1.800 metros del casco de la estancia. Dijo que se acercó con su camioneta, se puso a la par de ese auto y dialogó con quien iba como acompañante, Lucero. Señaló que él primero le preguntó si era posible pescar en ese lugar y él le dijo que no, que el establecimiento estaba cerrado para la pesca.

Dijo que le siguieron preguntando y que Lucero se bajó y él también, e intentó resguardarse atrás de su camioneta, porque le parecieron sospechosos los movimientos de estos sujetos, y que fue ahí cuando se produjo el enfrentamiento con arma de fuego. Refirió que Lucero realizó dos disparos, que le produjeron una herida a la altura del muslo y otra en la pantorrilla, ambas en la pierna derecha.

El damnificado relató que él tenía una pistola Bersa calibre 9 milímetros, con la que repelió los tiros que efectuó Lucero. El letrado precisó que él portaba una pistola 7,65. “Biasoli no sabe exactamente si disparó tres, cuatro o cinco veces contra él, pero lo hirió de muerte. En ese ínterin se bajó del vehículo Britos Vracamonte, que iba en la parte de atrás. Declaró que observó que este se bajó con un hierro en la mano, con intención de golpearlo y que entonces también hizo una serie de disparos con su arma, y vio que cayó al piso. Luego se colocó detrás de la puerta del conductor de la camioneta. Dijo que como no sabía qué iba a suceder con el conductor, comenzó a disparar contra el vehículo, pero no lo hizo con la Bersa, porque ya había agotado todas sus municiones, lo hizo con un fusil tipo carabina que tiene mira. Advirtió que el conductor del vehículo (que era Zalazar) hizo para atrás aproximadamente 100 metros y con el fusil, sin utilizar la mira, tiró contra el vehículo en dirección al lado del acompañante, como para amedrentarlo”, resumió el letrado.

Según el dueño del campo, Zalazar le suplicó que no lo matara. Luego Biasoli aseguró que le ordenó que se retirara y él regresó a su casa efectuando disparos al aire, para intimidar, en caso de que hubiera un cuarto sospechoso en la propiedad. Al llegar a la vivienda le contó a Betina Deolinda Carlini, su esposa, lo que había ocurrido y le pidió que llamara a la Policía, mientras él se vendaba las heridas para frenar la pérdida de sangre.

La mujer, quien también declaró ayer, dijo que no había oído los disparos dado que en ese momento se estaba bañando y el televisor y el generador de energía estaban encendidos. “Biasoli le dijo a su esposa que se retirara, que fuera a la casa de un vecino, que está ubicada en un campo cercano. Él se quedó y logró comunicarse con la Policía. Cuando pudo hacerlo, narró que les había dado muerte a dos personas y esperó una hora hasta que llegó un móvil. Antes de llegar a su casa, la Policía y el personal de una ambulancia localizaron a Zalazar a unos 300 metros del lugar del hecho. Estaba descompensado porque había sufrido un pico de glucemia y de presión”, detalló.

Zalazar permaneció internado durante un día. Luego quedó detenido y fue indagado por el juez Penal 1, Alfredo Cuello. Está imputado por “Robo triplemente calificado por causar lesiones graves y cometerse con un arma de fuego, en despoblado y en banda en grado de tentativa”.

Por lo que le ha referido el imputado, él solo conocía a Lucero desde hace aproximadamente un mes y no tenía ningún vínculo con él ni con Britos Vracamonte. Por último, refirió que aún no se incorporan al expediente los informes de las autopsias de Lucero y Britos Vracamonte y de la revisación médica realizada a Biasoli, entre otras pericias.

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