Bengolea: “Sin tren los pueblos existen”

General 02 de septiembre de 2021 Por Mara Audicio
farias

Omar Farías es el actual intendente de la localidad de Bengolea. Una pequeña población que alcanza los 1500 habitantes y está ubicada al sur de la provincia de Córdoba en el departamento Juárez Celman. La ruta provincial 11 dibuja el trazado que delimita la zona rural de la urbana.

Bengolea es el nombre del pueblo en honor al apellido de una familia que era propietaria de una de las estancias de la zona, que decidió donar parte de sus tierras para que se construyera la estación de tren. Ese fue el comienzo del pueblo, una historia que se repite en cientos de poblaciones del país que comenzaron a forjarse cuando el sistema ferroviario llegó para transportar mercadería y pasajeros y conectar asi al extenso país.

Con el tiempo, se fueron dando políticas implementadas por gobernantes de turno que llevaron a la decadencia y con el tiempo abandono de esos ramales ferroviarios. Y ahí quedaron, dejando atrás su función de transportar, pero no dejaron de ser espacios que diferenciaron en el tiempo los límites de la urbanización de cada población.

Y en Bengolea esa vieja estación ferroviaria dibuja la línea de quienes viven al norte y quienes al sur. El actual intendente Omar Farías tuvo como objetivo desde el inicio de su gestión en el año 2007, desdibujar esa línea y entrelazar a una comunidad en un todo, “dejar esa vieja idea de división por las vías del ferrocarril además de pensar que los pueblos desaparecen porque los trenes dejaron de funcionar…”, aunque es consciente de que si, muchas lo han hecho, pero “otras se han resistido y hoy se puede decir que sin tren los pueblos existen”. 

El intendente: Un vecino que pasó del trabajo en la construcción a dirigir los destinos de su comunidad

Omar Farías es el cuarto periodo que está al frente del ejecutivo municipal, desde que en julio del año 2007 ganó por primera vez las elecciones para intendente. Recuerda ese momento como algo fuera de lo común en la vida política partidaria, porque de repente aparece en escena alguien que “pasó de la cuchara de la construcción a la administración municipal”. Reconoce que fue todo un desafío, pero destaca como virtud “haber tenido la fuerza para encarar de la mejor manera ese nuevo destino impulsado por el voto del pueblo”.

Farías en este transitar de su vida en la política partidaria siempre tuvo como objetivo “no chocar con la oposición e ir en la búsqueda de consenso”.

Recuerda con dolor haber sido muy discriminado en sus comienzos “porque venía de una actividad particular como es la construcción y de un día para otro surge la posibilidad de comenzar a participar en la diaria de la política partidaria”, pero “fuimos ganando territorio y la gente comenzó a comprender que nuestro único objetivo era trabajar y unir todas las fuerzas por el bien de la comunidad”.

El unir fuerzas implicó no solo armar su equipo de gestión con personas sólo del Partido Justicialista si no convocar a todos los ideales políticos “porque en cada una de las listas que se armó para las elecciones hubo gente de la UCR y hoy en día hay personal en la municipalidad de esa fuerza política y de otras”.

Omar Farías destacó que tuvo siempre presente que era necesario armar políticas públicas donde el respeto por los derechos de los ciudadanos fueran los principales ejes de la gestión, “porque a las instituciones no hay que manejarlas a través del clientelismo político”.

La gente tiene derechos como trabajar, hacer conocer sus ideas, entre otros “y hoy en relación a la opinión de la gente, es muy común leer o escuchar comentarios a través de las redes sociales o de los medios de comunicación, y para los gobernantes es complicado, pero yo siempre tuve un perfil bajo y no respondo,  y menos con agravios”.

No fue fácil armar un equipo de gestión con diferentes ideales políticos porque “a veces, quienes están más arriba, no lo entienden”, “y me pasa actualmente con el gobierno provincial, que siento que me ha parcelado” 

Actualmente llegan muchas obras del gobierno nacional, “pero todo pasa por la gestión, y siempre le digo a la gente que no miren a la bandera política de quien gobierna, sino que entiendan que si bajan obras es porque eso es lo que corresponde”.

Corresponde “porque de esta zona sale mucho dinero de nuestros campos y a eso hay que recuperarlo…por eso los gobernantes provinciales y nacionales tienen obligación con nosotros”, pero “últimamente cuesta pedir un foco, un auxiliar ante la provincia”.

“En el pueblo hay un antes y un después”

Hoy en día al recorrer la población de Bengolea es notorio el contraste entre aquellas añejas y desgastadas construcciones y las coloridas y modernas obras que fueron ejecutadas y llevadas a cabo a partir de una decisión política de dar soluciones, a las necesidades de toda una población. 

Y en este sentido, llevar obras a cabo como la construcción de viviendas, escuelas, pavimentación de calles, nueva sede municipal, servicios como agua, cloacas a barrios olvidados, recambio de todo el parque automotor, nuevo jardín de infantes “fue una política de estado desde que asumimos este desafío de gobernar en toda una comunidad”.

Cuando en el año 2007 Omar Farías asumió por primera vez como intendente del pueblo, habitaban ese lugar 900 personas “y hoy hay cerca de 1.500 vecinos”, “el pueblo creció en cantidad de habitantes y también lo hizo en obras”.

El mandatario reconoce que desde el año 83 en adelante, cuando estaba Angelóz en el gobierno provincial “hubo muchos programas de viviendas, que llegaron a muchos de los pueblos”.

Y “hoy estamos construyendo con recursos del estado municipal 30 viviendas de 52 metros cuadrados a través de los programas municipales PROVIBE I y PROVIBE II, que los vecinos luego van pagando su cuota en valor de 12 bolsas de cemento”.

Aclara que debido a la situación actual hay muchas familias que no cuentan con los recursos suficientes para el pago de sus viviendas, “por lo que se trabajó con la asistente social que fue analizando cada situación en particular y mediante declaración jurada pagan por ejemplo,  por seis bolsas de cemento”.

Aclara que hay planes de viviendas que fueron realizados hace muchos años atrás y hay vecinos que no pagan las cuotas que a veces llega a solo 200 pesos, “entonces eso va a la justicia cuando se agota el diálogo…porque no es justo”.

Añade que además se han realizado otras 10 unidades a través de los kits de viviendas que envió el ex gobernador José Manuel De la Sota.

“Entre el sur y el norte”

Como en la mayoría de los pueblos, por una antigua planificación urbana, un paso del tren ha divido a las comunidades marcando diferencias entre quienes viven en el norte y quienes, en el sur respecto a muchos aspectos, como por ejemplo el acceso a los servicios públicos como agua, cloacas, cordón cuneta, además del desarrollo urbanístico, “nosotros tuvimos como política de estado desde un principio desdibujar esa línea marcada por el paso del tren”.

La idea “fue la integración del pueblo entre el sector sur y el norte”, porque el sector sur siempre fue olvidado, “hubo siempre políticas centralizadas en un solo sector”, con una Cooperativa Eléctrica que brindaba solo servicios para el lado del norte, “y durante mucho tiempo le hicieron creer al pueblo que no se sacaban los árboles porque eran cortinas de contención, pero en realidad era una manera de tapar para que no se vieran las casas precarias, la falta de iluminación…y nosotros sacamos todo”. Y ahí “hicimos un polideportivo, un nuevo jardín maternal…es decir fuimos integrando a la gente”.

Agregó que por estos días se está trabajando junto con la Universidad Nacional de Río Cuarto “con un proyecto de desarrollo de un área industrial donde estamos por abrir un frigorífico también en el sector sur”.

Para lograr radicar ese frigorífico el intendente expresa que se llevan adelante muchas reuniones con productores, con Cotagro “porque hoy en día los animales se llevan a faenar a Laborde y a Río Cuarto, y hacerlo acá fomentará la creación de fuentes de trabajos y beneficio para los productores”.

“Hemos dado un vuelco en el pueblo, y eso es muy visible”

Viviendas, radicación de empresas, “y pavimento que hemos logrado hacer muchas cuadras, más de 20 y tenemos proyectado hacer 10 más”.

En relación a la obra de adoquinados “aún no hemos avanzado en eso, porque debemos armar un grupo de personas y por ahí se torna complicado”.

Esta complicación pasa por no conseguir gente para hacer estos trabajos, “porque hay gente que está acostumbrada a pedir o a recibir planes sociales, y eso genera pasividad en muchos…y nuestra intención es que la gente entienda que hay que dignificarse a través del trabajo”.

Otra de las obras en marcha es cordón cuneta, “y también se ha proyectado el ingreso al pueblo donde se pavimentará y reforestará el lugar”.

Aclara que esta obra del ingreso al pueblo fue anunciada y licitada dos veces, “y cuando fui reclamar me manifestaron que no había dinero disponible en la provincia…”.

Ante esta situación recurrió al gobierno nacional “y lo mismo ocurre con la escuela del IPEA, con del agua potable…entonces cuando no llegan las obras, duele mucho”. En esto “no se trata de ideología política, sino de gestionar para la gente, porque las obras están prometidas”.

En este gestionar pronto iniciarán la puesta en valor del barrio Malvinas Argentinas con una plaza que llevará el mismo nombre.

Otra de las obras logradas, fue el nuevo edificio del estado municipal, “que llegó dinero del gobierno nacional, pero tuvimos que aportar además recursos propios, porque de una obra que tenía un valor de 3 millones de pesos, hoy costó cerca de 60 millones”. Además, se ha logrado renovar casi la totalidad del parque automotor, “no nos hace falta nada”.

“Termino este cuarto mandato y dejo el lugar a otro…pero antes cumpliré con las obras que faltan”

En los años que me quedan como intendente, “tengo como objetivo que se radiquen industrias y terminar con todas las obras que hemos prometido”.

Entre esas obras que permitirán continuar en este camino de desarrollo, hay muchos sueños, “tener nuestro medio de comunicación” porque como triste anécdota cuenta que en estos tiempos de pandemia donde era tan necesario la comunicación con los vecinos, “se enviaban comunicados a través de las escuelas para que, a través de los niños, los padres estuvieran al tanto de la situación…porque llegó un momento que no se podía hacer de otra manera”.

Una pandemia que dejó, como en otros lugares, al descubierto la triste realidad de la falta de conectividad de muchos niños. “Y que hicimos, desde las secretarias se hacían las fotocopias para los chicos del campo y muchos del pueblo, así que hubiera sido muy bueno tener una sala de computadoras, pero nunca logramos tener por ejemplo los Núcleos de Acceso al Conocimiento (NAC)”.

Agrega “hoy es tan necesario tener las herramientas tecnológicas, porque muchos se podrían capacitar en distintos cursos, carreras, pero hoy una computadora sale 100 mil pesos”.

Y aumentar la oferta de capacitación es una necesidad “hoy tenemos en marcha cursos de costura, jardinería, entre otros”.

El mandatario insiste que seguirá con la construcción de viviendas por la demanda es mucha “el otro día firmé unas 10 más con la Nación”.

También, “quiero intentar conseguir para el grupo de mamás que están solas, o que no tienen recursos para acceder a su vivienda, hoy en día no hay políticas públicas de viviendas para ese sector y la demanda es todos los días”.

Comenta que tienen una sede policial como un nuevo móvil y que se está en etapa de terminar el geriátrico en el hospital municipal, es decir “muchas son las obras en marcha, y acá no hay otra que continuar gestionando”.

Por ultimo Omar refiere a que más allá de las obras, es consciente que su mayor logro fue lograr tomar conciencia en toda una comunidad que para lograr el desarrollo era necesario trabajar de manera armoniosa e integrada entre todas las instituciones del pueblo, vecinos en pos del bienestar común.

“Hacerse fuerte es estar al lado de la gente, olvidarse de banderías políticas y saber que todos tenemos derechos y deben ser respetados…los cambios no se dan con solo dar un bolsón de comida a la gente, sino hay que dignificar a las personas, y eso es respetar sus derechos a tener trabajo, vivienda…y por ahí eso juega en contra de un funcionario…, pero esta forma de gobernar es un cambio, con una nueva mira en la función que cada uno cumple en la comunidad, como vecino,  instituciones y gobernantes…”, con una mirada puesta  en el tren que se fue pero lo que a su paso dejó.

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