El entorno del presidente

Opinión 13 de enero de 2021 Por Luciano Giuliani
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Imagen: El Cronista Comercial

¿Tanto les molesta Moreno?
Seguro que la mayoría de los oficialistas no saben, no recuerdan o se hacen los distraídos con el entorno íntimo del presidente, y me refiero a Gustavo Béliz.
Es que Beliz, de bajo perfil público es el hombre de mayor confianza del presidente y el secretario de asuntos estratégicos de la presidencia.
Un hombre ligado a la cantinela progresista anti corrupción, pero con dudosa orientación política.
Beliz trabajó junto al ex presidente Carlos Menem y llegó a ser ministro del interior de su gobierno. Se fue denunciando sentirse asqueado por la corrupción y así inició una carrera política que lo tendría de aliado junto a Patricia Bullrich en el partido creado por él llamado Nueva Dirigencia.
Presentó lista en Ciudad Autónoma de Buenos Aires siendo candidato a vice jefe de gobierno, acompañando al ex ministro de economía Domingo Felipe Cavallo y en esa lista un poco más abajo iba Alberto Fernández.
Esa relación entre el actual presidente Y Gustavo Beliz lo llevó a ser ministro de Justicia y Derechos Humanos en el gobierno de Néstor Kirchner de la mano de Alberto Fernández que por aquel entonces era jefe de gabinete.
Beliz duró muy poco en el cargo y se dedicó a denunciar las tareas de espionaje de la Side (secretaría de inteligencia del Estado, actualmente conocida como AFI). 
El alejamiento de Béliz lo llevó según él mismo al auto exilio en Estados Unidos dónde consiguió trabajo en el BID, Banco Interamericano de Desarrollo (uno de nuestros acreedores internacionales) y tras cumplir sus tareas allí el actual presidente lo convocó a una secretaría creada a medida, la secretaría de asuntos estratégicos formando parte del entorno más íntimo del presidente Alberto Fernández junto a Vilma Ibarra y Santiago Cafiero.
La carrera política de Beliz fue cortada tras ganarse la enemistad de Néstor Kirchner, quien le pidió la renuncia tras hacer públicas denuncias contra el personal de inteligencia del gobierno.
La denuncia de escuchas ilegales por parte de la ex Side apuntando a Jaime Stiusso le valió el pedido de renuncia mientras Cristina desde el senado denunciaba a Siria por el atentado de la AMIA. Por aquel entonces Néstor Kirchner confiaba plenamente en Alberto Nisman para la investigación por el atentado y avalaba los métodos utilizados por la secretaria de inteligencia. De esta forma, Stiusso fue nombrado en la dirección de acción operativa de la Side y se convirtió en el agente de carrera con mayor grado en el organismo, además de trabajar codo a codo con la unidad judicial especial AMIA a cargo de Alberto Nisman. 
En 2007 Beliz resonó como posible candidato del ARI por pedido de Elisa Carrió pero no se concretó.
Beliz es un jugador del stablishment y representa los poderes fácticos junto a Sergio Massa.
Guillermo Moreno es para el gobierno un jugador irrelevante a nivel electoral, pero es una voz que necesitan silenciar para construir el relato épico de un gobierno que va teniendo cada día un direccionamiento más alineado hacia el poder global que representan George Soros, Bill Gates y el presidente de Estados Unidos, Joe Biden.
Gustavo Beliz trabaja tras bambalinas y es el hombre de mayor confianza del presidente.
Lo curioso es que su secretaria controla la situación crediticia de Argentina y Beliz viene de trabajar para uno de nuestros acreedores que es el BID.
Guillermo Moreno ha sido puesto en la mira del oficialismo, pero la realidad es que el ex secretario de comercio viene planteando un debate que el gobierno no piensa dar.
Es probable que en el transcurso de este año nos enteremos de una nueva toma de deuda con organismos internacionales de crédito, es algo que el mismo presidente ha dejado entrever en sus declaraciones. Tal vez por ese motivo Beliz sea el jugador oculto necesario para la negociación.
También y no menos relevante, Gustavo Beliz va a ser el consultor de mayor confianza del presidente en la reforma judicial y el aparato de inteligencia estatal.
Por ahora parece que "zapatitos blancos" (viejo apodo de Béliz haciendo referencia a sus denuncias para no embarrarse en política), resulta el estratega de un gobierno que nos tiene acostumbrados a la falta de planificación y la total imprevisibilidad como rasgos dominantes de una gestión que recuerda más al gobierno de De la Rúa que a alguna experiencia de gobierno peronista.

Luciano Giuliani

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