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La Carlota: Voluntarios que cumplirán con tareas en el Hospital Zonal San Antonio, recibieron una capacitación

General 31 de agosto de 2020
guarino

A las 14 horas de este lunes 31, la Municipalidad de La Carlota brindó una capacitación a voluntarios que se ofrecieron libremente  a  cumplir tareas en el Hospital Zonal San Antonio en el  contexto actual de pandemia de COVID-19. 

Aproximadamente 40 voluntarios escucharon atentamente la capacitación brindada por el responsable  del sector de enfermería de dicho nosocomio, Esteban Guarino. El profesional se refirió concretamente a dos dimensiones que abarcarán las actividades que deberán realizar los voluntarios.

Por un lado, la organización de los espacios del hospital y por otro el seguimiento telefónico de los contactos de personas con COVID-19. Resaltó la necesidad de un trabajo, por parte de los voluntarios, responsable, basado en la premisa del “secreto profesional”. Guarino dijo que “violar ese secreto implica que la persona sea estigmatizada, etiquetada, no solo ella sino todo su grupo familiar y de la misma manera el sistema sanitario será menospreciado y calificado como de bajo nivel”.

Al principio de la capacitación, que se llevó a cabo en el Teatro Municipal de Cultura,  explicó que los voluntarios deben ser vecinos mayores de 18 años, aunque pueden ser parte del grupo los mayores de 16, con la autorización correspondiente de los padres.

Destacó la responsabilidad social que deben tener los voluntarios y en este sentido explicó que se trabaja con personas que están transitando una infección y que por lo tanto se habla de una enfermedad.

Ante esto, dijo que existe una ley que protege la identidad de las personas que cursan con cualquier patología que sin su consentimiento no puede ser revelada, “y es aquí donde nosotros hacemos hincapié, porque todos somos mayores de edad y debemos asumir este compromiso, y por sobre todas las cosas pedimos, secreto”.

Les dijo a los voluntarios que pasan a formar parte de un equipo de salud como voluntarios, “por lo que tienen las mismas obligaciones y exigencias que el equipo de salud”.

El secreto profesional es la premisa general a tener en cuenta, “y violar ese secreto implica que la persona sea estigmatizada, etiquetada, no solo ella sino todo su grupo familiar y de la misma manera el sistema sanitario queda expuesto ante esta falta”, y también es estigmatizado, menospreciado y calificado como de bajo nivel.

Agregó que tampoco los voluntarios podrán divulgar cualquier tipo de información de personas “de las personas que están hisopadas, aisladas o transitando la enfermedad”.

La actividad de voluntariados se ha divido en dos grandes dimensiones, por un lado está relacionada a la organización de los espacios del Hospital Zonal San Antonio.

Guarino dijo que ante un brote en la ciudad, lo que hay que proteger sobre todas las cosas es el ámbito de la salud pública, “porque si se colapsa debido a que los integrantes del equipo de salud se infectan, todo lo demás entra en colapso”.

Ante esto, una de las medidas prioritarias es evitar que ingrese una persona sintomática o con riesgo de padecer la enfermedad y que puedan llegar a compartir el espacio con otras personas que no tienen síntomas o sanas.

El profesional detalló de manera minuciosa cuando se habla de una persona sana o de una persona enferma.

Según la OMS, se debe hablar de una persona con una enfermedad y no de una persona enferma, “es una persona que transcurre por una etapa de una enfermedad”.

Añadió que lo que hay que evitar es que una persona que atraviesa la enfermedad de COVID-19, ingrese a un hospital que en estos momentos  está libre de Covid.

Para evitar esto, se ha dispuesto que en el hospital se habiliten dos sectores, uno por donde entran las personas sanas o asintomáticas, “y un consultorio febril por donde deben ingresar todos los pacientes que son calificados como febriles”.

Aclaró que no solo es el síntoma de fiebre, sino que además se suman otros síntomas como dolor de garganta, diarrea, o que han tenido contacto con un caso sospechoso o confirmado de COVID-19.

Los voluntarios que sean asignados a esta primera actividad de control de ingreso de pacientes al hospital deberán controlar,  el uso del tapabocas, desinfección de las manos con alcohol en gel  y conocer motivos de ingreso, además de otras acciones tendientes a controlar a cada persona que ingrese al hospital.

Destacó que todo pasará por una única entrada que se dispondrá en el hospital y que desde ahí se deriva a la otra entrada que es el consultorio febril, ubicado en el patio.

Ubicar el consultorio febril en el patio, dijo que fue una recomendación de arquitectura y sanidad de la provincia.

El horario dispuesto en la única puerta de ingreso al hospital será desde las 6 de la mañana a las 22 horas, “momento en que se cierra la puerta y cualquier paciente deberá tocar el timbre para ser atendido por el personal que está en esos momentos”.

A esta primera dimensión se le suma otra actividad que requerirá de otro voluntario que es la gestión y control del espacio, “para que en los pasillos del hospital se pueda tener el distanciamiento social requerido, además de controlar en el momento en que se sacan turnos”.

La otra dimensión trazada para el trabajo de los voluntarios es el seguimiento telefónico de los contactos, “es un trabajo mucho más delicado y en estos momentos solo lo estamos realizando los profesionales de la salud, pero requerimos la ayuda inminente de los voluntarios”, dijo Esteban Guarino.

En relación a esta dimensión, los profesionales que acompañaron en la capacitación a Guarino,  hicieron referencia al significado de los términos, al contacto estrecho, contacto de contacto estrechos, características del contacto, además refirieron a características del aislamiento, las altas estrechos y alta de contacto de contacto.

Guarino aclaró que por ejemplo, ante un caso sospechoso de COVID-19, se tienen que rastrear los contactos estrechos y los contactos de los contactos estrechos.

Ante esto el voluntario le pide una lista de sus contactos a la persona hisopada y “de ahí empieza a llamar a cada uno”, para realizarle una serie de preguntas con la intención de saber cómo fue ese contacto.

Esa declaración que le hace el contacto al voluntario “se la toma a modo de declaración jurada, no hacemos interpretaciones, se toma literalmente lo que dice la persona”, aclaró.

Indicó que lo declarado por cada persona es responsabilidad, social, ciudadana y  civil.

Luego de las explicaciones de los profesionales, se abrió a las preguntas por parte de los aproximadamente 40 voluntarios presentes.

Cabe señalar que cada uno de los voluntarios que acepten realizar las actividades detalladas en cada una de las dos dimensiones, deberá firmar una declaración jurada donde declara postularse libre y espontáneamente como voluntariado, “a los fines de realizar las tareas que me indique el Hospital Zonal San Antonio o el COE  de La Carlota".

 

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